miércoles, 15 de noviembre de 2006

¡Adios tejeringos!!!

Curiosa palabra, que se escuchaba muy de mañana -a veces, también en las tardes- por algunas partes de nuestra geografía ibérica.
"Me pone usté, un duro de tejeringos..." y aquél churrero, palo en ristre, y mofletes enrojecidos por el calor que despedía la fritura, solícito, se ponía en la faena.
Sin pretender rayar en el conservadurismo, puro y duro, son palabras que se añoran. Porque daban mucho para la picaresca. Mira que decir tejeringo... en vez de churros, y ya está. (Aunque, también lo de "churros"...)
Es una palabrita graciosa. Que, al escucharla por primera vez -como me ocurrió a mi de pequeño- todo lo que se viene a la cabeza, nada tiene que ver con lo serio. Se le proyectan a uno todos los tiempos del verbo jeringar, en primera, segunda y tercera persona, sin el más mínimo recato.
"¡¡¡Te-jeringo esto!!! le-jeringó aquello... me-jeringó...lo otro..."
Claro que, si estudiamos un poco lo de jeringar, nos puede llevar a una etimología bastante acertada. Jeringar y jeringuilla, va muy relacionado. Y la jeringuilla, ya se sabe para que sirve.
Me asusta pensar, que se pueda decir me-jeringo, e ciertas actitudes desastrosas para la salud. No, eso no.
Pero jeringar de otras maneras, está muy simpático. E imaginar, o comparar el pistón de ese cacharrito, y sus funciones, con ciertas cosas -digamos de menos peligro- también resulta gracioso. De menos peligro, y más gustosas por cierto. (Aunque a algunos, le pueda resultar una comparativa demasiado ajustada, en cuanto a medidas se refiere...jeje)
Y ¡naturalmente! que todas las mañanas, en el puesto del aguerrido churrero, se podría evocar una y otra vez lo del "jeringamiento" tan particular, de un cilindro tan preciado. De escarceos nocturnos en la acogedora alcoba, o vaya usted a saber...¡ese émbolo! que jamás usa un tubo incorporado...
De alguna forma y manera, la picaresca funcionaba a la par que el idioma. En argot, o no, no dejaba en descuido a la inclinación meramente perspicaz.
Ya no se escucha...ya, solo se puede oír churros, porras, calentitos, calientes, masa frita...¡pero! no se lo pierdan, que de igual manera dan mucho a la agudeza. Eso de...calentitos...¡hum!