jueves, 23 de noviembre de 2006

Noticia pequeñita

¡Susto! me da el pensar, que el pobre se hubiese quedado así.
Uno de los más grandes guitarristas de todos los tiempos, perteneciente a un grupo que, aún, está en el candelero a pesar de tantas substancias.
Rollings Stones, se llama. O, lo que traducido quiere decir, "balas perdidas". Si bien, confieso, no estoy de acuerdo en cambiar stones (piedras) por balas. Y tampoco, en la traducción que ofrece Google: "piedras en el balanceo". ¡Ja, que cosas!
Bien, lo dejamos en los rollings de toda la vida.
Y la noticia pequeñita, en un periódico también pequeñito, de esos que regalan, decía lo que sigue -más o menos-: "El famoso guitarrista de los Rollings Stones, Keith Richard, ha confesado en una entrevista concedida a...(nn.nn.nn) que, desde hace unos años, no consume ningún tipo de droga. Que solo le inyectaron morfina en una ocasión de hacía poco, por haberse caido de una palmera"
¡Toma del frasco, carrasco!! Nada más, y nada menos que subido a una palmera. No os habéis preguntado -como hice yo, automáticamente- ¿que co...nes pintaba en lo alto de tan exótica planta?
¡Nada, nada...no especuléis! Estaba ensimismado, mirando las bellezas que circundaban la hermosa playa.
¡Ja, y Ja! Más bien, diría yo, que estaba con un ciego de espanto, para haberse encaramado a la dichosa palmera.
De modo que, señor reportero, no se ande usted también por las ramas. No se, si sus pretensiones serían precisamente éstas...que habláramos de ello; o, no supo muy bien, ponerle un final a la pequeñita noticia.
De cualquier modo ¡menuda confesión! para no andar ya, metido en los nada saludables ingredientes. Ni por su ingerencia, ni por los sitios a los que transportan...lo mismo pudo ser una palmera, que la azotea de un rascacielos de esos que dan hipo.
Como diría alguien que yo me se: ¡¡sos macanudo!!
Señor Richards...no se "englobe" usté, tanto.