martes, 6 de marzo de 2007

¿Urgencias??????



No tiene nada que ver con una curiosa forma de expresión, propiamente dicha; pero sí, con lo "curioso" del caso, si es que se le puede llamar de esta manera.
Y ya les puedo decir yo, que este caso resulta completamente extaordinario -cuando no desastroso, y en la forma más aberrante que se pueda imaginar- por la desidia en una atención de urgencias. No se puede menospreciar más, y de una forma más explícita (en lo que a denigrante se refiere) a un paciente que necesita atención domiciliaria por una urgencia de salud.
No existe una manera más clara de demostrar lo poco que importa, quien, con sus aportaciones, de toda una vida de sacrificio y trabajo, hace posible que existan las compañías privadas de seguros médicos.
No se le puede decir más claro, a alguien, aquello de: "francamente, querida....me importa un bledo"...que tan puntualmente y en clave del excelente humor que atesoraban, pusieron nuestros incomparables MARTES Y TRECE, en la boca del capitán Batler (Clarck Gable) cuando se despide de su incorregible, egoista, orgullosa, ambiciosa y caprichosa -y sin embargo amadísima- Escarlata O'hara, en la grandiosa obra de Lo que el viento se llevó. Cuya frase original, aún diciendo lo mismo, era algo más considerada: "Francamente, querida...no me importa".
Eso es lo que te dicen, cuando llamas al servicio de urgencias de una Compañía de Seguros, cuyo nombre no voy a publicar pues existe una demanda judicial. Eso sí, con una entrada del teléfono, en clave de grabación, de todas y cada una de las normas de "no se qué". O sea, que llamas a un número de urgencias y antes de nada, has de escuchar una cinta. ¡Increible!
Después, tratando de poner voz amable, cuando por fin la máquina deja paso al humano...te preguntan por los síntomas del paciente. ¡Inverosímil!
¿Quien es el médico....ellos, o el que llama desesperado, porque su anciana madre parece morirse? No creo que en ese estado de preocupación, el llamante, tenga muchas ganas de pararse a pensar que es lo que ha visto en el enfermo/a, cuando lo que desea es que venga un médico lo más rápido posible.
En el transcurso de toda esta perplejidad, cuando haciendo de tripas corazón y tratando de ser educado, les dices lo que opinas de tales síntomas -que entre otras cosas no tienes pajolera idea de medicina- te "avisan" del tiempo aproximado de la visita "El tiempo estimativo de la visita, está establecido en -más/menos- dos horas". ¡Insostenible!
El colmo es, cuando después de una hora larga, vuelves a llamar, y te pasan con otro doctor (siempre después de escuchar la cinta de marras) para que vuelvas a explicar los síntomas. ¡Doloroso!
Y no se vayan, que aún hay más: Al cabo de dos horas y cuarenta minutos, recibes la llamada del susodicho doctor de ¿urgencias?????? que te pregunta como llegar a tu domicilio.....¡¡¡PERVERSO!!!
El máximo de cualquier menosprecio que pueda existir de aseguradora a asegurado, ocurre al reconocer al citado galeno, por su voz y peculiar acento cubano, y concluir con el mismo, que había estado en este domicilio en otra ocasión anterior, como un año o algo así. Pero sigue con idéntica cantinela de la vez pasada, que fueron otras tres o cuatro horas de espera: "no soy de aquí, y no conozco las rutas"...."además, estoy yo solo para toda la ciudad y alrededores". ¡¡¡Inmoral!!!!
Y ya, lo que da lugar a que se efectúe la denuncia en el juzgado de guardia, es, que luego de dicha conversación telefónica con el esperadísimo doctor (que confiesa estar saliendo de una localidad que dista de ésta como diez minutos en coche) se le llama a su móvil que ha quedado reflejado en nuestro teléfono, porque hace como una hora de la citada conversación, y del doctor, nada de nada....¿habría sufrido un percance? ¡¡¡Amargo!!!
Después de esta última llamada -ya pasadas tres horas y cincuenta minutos- aparece, alegando que había tenido que recurrir a la policía local, para que le acompañasen hasta la puerta. ¡¡MENTIRA!!!
Juzguen ustedes mismos. A quien me solicite el nombre de la compañía, privadamente, tendré mucho gusto en dárselo.

3 comentarios:

pini dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo. El término URGENCIAS escrito en determinados hospitales es directamente CÓMICO.
La última vez que yo, por desgracia, tuve que acudir allí tuve que esperar una hora (sin exagerar lo más mínimo) retorciéndome de los dolores de estómago sin que nadie me hiciese el más mínimo caso en la sala de espera. O ven sangre o...no es grave, hombre

Anónimo dijo...

El término UIRGENCIAS en las puertas de los hospitales significa que funcionan las 24h QUE NO CIERRAN, no que sean el servicio express

Castrodorrey dijo...

Pensé obviar este comentario de anónimo, pero no puedo resistir la tentación de decirle algo:
En primer lugar, hay que leer mejor para poder opinar luego. En ningún momento se habla de URGENCIAS de hospitales. La urgencia era en mi casa, con mi madre anciana de 89 años, y se deseaba más que "expréss", para antes de ayer. No sea usted palurdo, y recátese un poco con respeto antes de opinar en cualquier sitio de personas con cerebro.