martes, 3 de febrero de 2009

Persuade, corrompe...incita...SEDUCCIÓN

¡Vaya con la serpiente...!
Ya podían haberla dibujado en otro sitio, caray...
Bueno, no se si mucho o poco, bien o mal, si o no, a vosotros os ha pasado alguna vez. Aunque supongo que si, claro.
Pues ahí van las dos partes de Seducción, que es un ensayo de mi "Antología de un poeta aficionado"

Encandila, ilusiona, hipnotiza…”seducción” 1ª Parte
La mirada.
Mis ojos recorren tu cuerpo, después de haberse clavado en los tuyos por un instante.
Momento sublime que fascina. Tiempo que no dura pero eterno.
Bajas la mirada. Sonríes, permitiendo el deseo que adivinas.
Entiendes lo que digo con mis ojos ….y descubres un mohín de rubor, que disparas sin vergüenza alguna. Lo se.
Me llega. Entiendo lo que piensas….
Consciente, giro hacia la puerta…mirando de reojo a tu lugar.
No vuelves la cabeza...no me das esa ocasión. No quieres que lo sepa.
Pero se; se, como quiere una mujer…lo que le gusta.
Y sigo caminando hacia la salida del local. Está lleno, y no me apetece.
Me gusta parecer interesante, y lo practico. Y a ti también.
¿O que pensabas…qué iría a tu lado como idiota? Yo se que no.
Apeteces que te “ignore”…pues así, cuando me tengas….¡uuyyy!!
Ya en la puerta, fuera de aquel sitio, un frescor de brisa…una sonrisa en mi boca…supongo la humedad de tus braguitas… ¡lo conseguí!!.
¡Me gusta!! Pues presiento que muy pronto, te harás la encontradiza…jeje
Y más me gusta, que en ese mismo instante, lo sabré… ¿?

Persuade, incita, corrompe….”Seducción” 2ª Parte
El encuentro.
Te lo dije. Sabía que iba a suceder y sucedió.
Ahora sé; sé, que ahora vuelvo a verte.
Te quedaste con las ganas aquél día,
y la idea del sentir, no te dejó.
Aquél rubor que desplegaste era verdad.
El pellizco del amor te sorprendió.
El calor de tu cuerpo y las ganas…lo que viste en mi mirada…
…la humedad, el deseo, el arrebato…todo eso.
Ya me tienes frente a frente. El encuentro no se escapa...yo, tampoco.
Ya, me aguantas la mirada… y la respondes.
No quieres perderte lo que viene….
…que me acerco casi a un palmo, y te saludo…
¡Hola!...sonrío, casi siento tu calor…me gusta,
y te lo digo.
Sin palabras, con los ojos, con el cuerpo…estamos juntos.
Yo respiro entrecortado y con deseo…¡es sublime!
Tu, palpitas en tus pechos y se nota…¡son preciosos!
Pensamos…nos miramos…
¡no! no pensamos…solo somos…
¡aaayyy! suspiro…¡te tendré!