jueves, 19 de marzo de 2009

¡¡¡YA BASTA!!!

Siento hacer esta interrupción en la bonita historia que estaba contando, pero mi rabia no me permite pasar por alto los nuevos derroteros que ha tomado el caso "MARTA DEL CASTILLO".
También siento parecer redundante, pero es superior a mis fuerzas, y no puedo quedarme callado... y es por lo que digo:
La verdad… ¿nadie se harta de tanta incongruencia? Si uno está comprometido con la vida; si uno está sensibilizado a la solidaridad; si alguien siente verdaderamente lo que le pasa a los demás; si, aparte de todo esto, uno se compromete con la política que nos lleva y nos trae, ya hay que decir: BASTA.
Basta de manipulaciones, y basta de investigaciones paralelas, y basta de gastar el dinero de los contribuyentes, que a todos nos queda demostrado de antemano, sin necesidad de ejemplos, la capacidad de nuestras fuerzas de seguridad.
No es necesario tanto despliegue, cuando sin necesidad de estudiar una carrera, cualquier español se da cuenta –solo hay que escuchar los comentarios de la calle- de que esta niña no está en el río, ni mucho menos lo que dijeron –o confesaron- los desgraciados del Migue y comparsa, era verdad en absoluto.
Uno, que ha estudiado algo de criminología, por pertenecer a los cuerpos de seguridad del estado durante un tiempo, y visto casos para dar y regalar, solo con vislumbrar el perfil de los hechos y autores, ya se da cuenta de la clase de intríngulis a que se enfrenta la policía. Seres barriobajeros, que tienen un código común, en tantos y tantos barrios de nuestra geografía, en cuyo código entra la ley del silencio y “esto es lo que tenemos que decir, pase lo que pase” ¿O no lo saben ustedes, señores policías de Sevilla?
Y… ¿nadie oyó, ni vio nada? Ni los de arriba, ni los de al lado, ni los de abajo, ni el hermano, ni la ¿madre? de la nueva novia del asesino este, ni el amigo más pequeño, ni el amigo más grande, ni la novia –que hay que ver, como hablaba la niña- ni el padre, (u otro pariente) que ahora resulta que trabaja en un crematorio; ni la policía científica, que hicieron un “lavado” exhaustivo de lugar de los hechos, ni los policías que “vivieron” la reconstrucción… ni el juez, que debería haberle quitado el sueño este caso, y leído con lupa todo cuanto llegó a sus carpetas… YA BASTA, DE MENOSPRECIAR AL PUEBLO.
Y todo el lío, porque unos abogados en el desarrollo de su oficio, ¿asesoren? a los delincuentes para esquivar la acción del peso de la justicia. ¿O no queda claro que, si ahora se sacan de la manga que fue el menor de todos, se está luchando por evadir sentencias de mayor envergadura?
¿Qué pinta un juez, que no es capaz de sentar a los abogados defensores, de los culpables de la desaparición de Marta del Castillo, y leerles la cartilla? ¿Qué pinta un ministerio del interior, que no dice: NO SE MANGONEA A LOS ESPAÑOLES, CON “HOY LA MATÉ ASÍ, Y MAÑANA LA MATÉ DE OTRA MANERA… SEÑOR JUEZ, DISPONGA USTED QUE LA INVESTIGACIÓN TOME OTROS DERROTEROS”?
¿Es que acaso, en esta cultura del pelotazo, donde no importa nada más que salvar el pellejo y llevarse lo que se pueda; donde es más importante un atentado según el terrorista que lo cometa (léase 11-M, que fue vergonzoso como se ignoraban las víctimas, discutiendo los políticos sobre fue este o fue aquél)…. matar, y deshacerse de un cuerpo, forma parte de la vida cotidiana de un país?
Señoras y señores, esto ya, clama al cielo… en la mejor, la más pura, la más auténtica de las extensiones de la palabra.
Aquí, los únicos que se ponen las botas con tantísima información, son los medios. Los que, como siempre, sin importarles un bledo el sentir ni el sufrimiento de los seres que soportaron sus pérdidas, corren como gamos para ponerles un micro delante, o, les ofrecen cantidades tan lustrosas que “no podrán rechazar” para que salgan en las teles de turno, y de tal modo subir la audiencia a límites insospechados.
BASTA YA, de hacerles el juego. Señor, padre de Marta del Castillo: Tenga usted la fortaleza, en estos duros momentos de tan grave pérdida, para decirles a todos que paren de especular. Detener a los medios de comunicación, y para eso se lo ha de dejar claro a la policía, que no se filtre ni uno solo de los hallazgos, ni uno solo de los comentarios, ni mucho menos las confesiones….el secreto de sumario a rajatabla.
Exija usted justicia, al juez que dirige las investigaciones. Y pídale, que siente a los abogados en su despacho, y les conmine a dejar de gastar el dinero público, por sus asesoramientos a delincuentes que solo merecen la desidia y el tirar la llave.
Y nunca será igual muerte, a la que dieron a un ser completamente indefenso, puro y sano, en el principio de su vida.
UN JUEZ, A SU CRITERIO, ES EL ÚNICO QUE TIENE PODER PARA INDICAR EL TENOR DE LAS INVESTIGACIONES, CUALQUIERA QUE SEA EL CASO. Y POR ENCIMA DE ESTO, SOLO ESTÁ EL MINISTERIO CORRESPONDIENTE, QUE DEBERÍA TOMAR CARTAS EN EL ASUNTO, Y PARAR TODO ESTE CIRCO, QUE YA HUELE A PODRIDO.
No por hablar más, se siente mayor pesar. A veces, un grito a tiempo, aminora cualquier dolor actual o venidero. ¡¡¡BASTA!!! …Ese es el grito.