jueves, 30 de abril de 2009

gggggggggggggg...¡vaya la que he liado!!!

Antes que nada, pedir disculpas a mis seguidores, por estar algo perdido estos últimos días. El caso es que, primero la Semana Santa, y mis compromisos con la revista turística en que colaboro; luego, ciertos problemillas con esta infernal máquina, a veces tan odiada, y siempre tan necesaria, dan como resultado que de forma sistemática, se abandona lo puramente personal. En este caso concreto es el blog, quien sufre el momentáneo abandono. Pero ya estoy aquí de nuevo, y con renovadas ganas de darle a la tecla.

Este lindo y apetitoso animalito, que tantos y tantos seres humanos se comen, ahora, quiere comérselos él, a todos.
¿Pero eto que é? ¡Vaya la que has liado, amigo!
¿O es que el nombre de la dichosita gripe, es un puro invento?
Cada día hay más cosas asombrosas, por lo menos para mi. Me resulta muy extraño todo esto, de poner la tele y ver a todo el mundo con mascarilla. ¿A ustedes no?
Siempre que ocurre algo parecido, de epidemias, pandemias, y todas las "demias" que se puedan imaginar, me asaltan enormidad de suspicacias.
Primero, lo curioso que resulta, que, alguien que se entrevista con el presidente de los Estados Unidos de América, muere al poco tiempo víctima de esta nueva gripe, nunca conocida con anterioridad. Al menos, no que yo sepa.
Segundo, las alarmas y las mascarillas. Pues ¿no sería más sencillo, evitar los vuelos a México, ese México lindo y querido, que a todos nos trae de cabeza ahora? Digo yo.
También es coincidencia, caramba, que el flamante Obama estuviese durante horas, expuesto a ser contagiado. Esto, a mi, me huele mal. Muy mal.
¿O es que andaba mal el negocio de las mascarillas asépticas, y los guantes de vinilo?
No quisiera tomarme esto a guasa, pero ya vale de alarmas tontas y absurdas, en lugar de medidas eficientes y cabales.
Señoras y señores, no vuelen ustedes a México, por si acaso. Y, los que vengan de allí, que vayan directamente al contenedor de la cuarentena. Y, si no queda más remedio que viajar, pues que no vuelvan hasta que todo esto haya pasado. Ea.
Saludos cordiales a todos, y tómense esto con algo de humor, porque para alarmas ya basta con oir hablar de la "crisis que se arreglará pronto" según el evangelio de un nuevo apóstol del despropósito al que llaman Zapatero.