miércoles, 17 de junio de 2009

Llegan las vacaciones




Estamos en el momento adecuado para hablar de las vacaciones de verano. El próximo día 21 -más o menos- todo suena a veraneo. Los niños y no tan niños dejan de acudir a las escuelas, y los mayores comentan en sus trabajos el lugar elegido, o especulan con la decisión.
Por esa razón, me parece un buen momento para intercalar aquí, alguno de los artículos que publico en Spaintube.es.
Vaya por delante este bello lugar de la costa gallega, uno de tantos en nuestro maravilloso pais, que se pueden escoger para divertirse a modo.
“Cariño”….es un pueblo

En Galicia, provincia de A Coruña, a dos pasos del Cabo Ortegal, una pequeña aldea pesquera, se muestra como un lugar idílico para visitar en cualquier época, pero sobre todo, en verano.

También cubierta de historia, pues en la sierra de A Capelada se hallan restos del Paleolítico y Neolítico, como mámoas o dólmenes, que se refieren a enterramientos y túmulos funerarios. Y de la edad de hierro, se conservan indicios de seis castros –o castillos- catalogados como tales. Romano, medievo y edad moderna, que la meten de lleno en la pesca e industria conservera en nuestros días.

Y posee en su curriculum grandes legajos de reivindicaciones segregacionistas, por la marginación que ejercían sobre los cariñeses las autoridades de Ortigueira, de quienes dependieron mucho, mucho tiempo. Hasta que en enero de 1988 se crea el Ayuntamiento de Cariño. Y éste movimiento que termina por independizarle de Ortigueira, hay que agradecerlo a un único líder: La Asociación de Vecinos de Cariño.

Historia que no merma la belleza de este rincón entre dos mares. Mejor dicho, entre mar y océano. Cantábrico y bravo el mar, e inmenso cauce de cultura el océano de nombre Atlántico. Costa difícil, gallarda, temeraria y abrupta, que ofrece acantilados sin parangón en toda la Unión Europea. Verbigracia: Vixía Herbeira, con 613 metros de caída vertical, se convierte en el cenit de los taludes de Europa.

Se puede llegar hasta su mirador, de no ser muy amigos del vértigo, ascendiendo por carretera hasta San Andrés de Teixido, a 9 kilómetros de Cariño.

Lugar puntual para concebir la magia de sentirse ínfimo, al lado de semejantes colosos naturales, admirando las piedras más antiguas de la península ibérica. Y –como no- con un ambiente de pasmosa tranquilidad y beneplácito, con poquísimos ruidos mecánicos, degustar la artesanía de sus conservas de pescado. Pasear por unas estrechas y saladas calles, sin volver la vista al cruzar, pues no hay necesidad alguna.

Sus playas, de elegante arena blanca y suave, exentas de amenaza de muchedumbres descontroladas, estimulan la satisfacción de ser acariciado por la dócil temperatura.

Excepcional atmósfera para la pesca, tiene aquí el amante de cebo y anzuelo.

Alcatraces, pardelas, paiños, charranes, págalos… en verano; gansos, limícolas, garzas, gaviotas, cormoranes, y, hasta zampullín y cuelirrojo, o colimbos… en invierno, son las aves que brindan el gran espectáculo migratorio , que pone a Cariño en el mapa de los ornitólogos. Exótico panorama para cualquier ojo, que guste de subir hasta sus miradores, o se interese por las aves migratorias en recorridos rurales de especialísimo espectáculo.

Y costumbre inveterada de festividad principal, mientras homenajean a La Virgen del Carmen, y la pasean con barcos repletos de gente, “visitando” todos los acantilados de la zona. Colorido y fervoroso rito, que se adorna con La Danza de los Arcos, ya en tierra firme. Todo aquel que visite Cariño en el mes de julio, puede disfrutar de esta gala.

¿Retiro o vacaciones? Cualquiera de los términos es viable.