lunes, 11 de octubre de 2010

EL FIN DEL MUNDO


¡Acojona...o no?
Desde que tengo uso de razón oigo hablar del "fin del mundo", tal, y como lo conocemos. La primera fecha que se barajó en mi existencia, rondaba por la década de los sesenta -uno ya tiene sus canas- y me dejó pensativo para el resto de mis dias.
Luego, con el paso del tiempo, el escepticismo se va a dueñando de la realidad, y se pasan determinados temores a otro plano. Ya por el desdén, ya porque hay cosas más cercanas en las que pensar, se tiende a soslayar estos temas, digamos científicos, para dedicarnos de pleno a la vorágine de la supervivencia. O sea, a vivir como locos.

Pues bien; cuando se estrenó la peli 2012, acudí con mi novia al cine, para darnos un baño de tormentas solares y cosas por el estilo.
¡Sobrecoge! ¡Acojona! Ver en la gran pantalla los efectos causados por el astro rey sobre nuestro planeta, de veras que asusta.
Ya habia tenido ocasión con "el dia después" (guerra nuclear) y "el dia de mañana" (cambio climático) de volver a pensar en serio en una debacle global, pero "2012" (tormenta solar definitiva)  las superó a todas.

Quizá por la cercanía. Pero salimos del cine y ponemos las noticias, y ¡no me digais que no son escalofriantes!
Las remata, el vertido que se originó en Hungría los dias pasados (aquí)
¿No se asemeja al apocalipsis?
De veras veritatis, que da para pensar... ¿o no?

2 comentarios:

Marisa Pérez Muñoz dijo...

Recuerdo los tiempos aquellos en que nos hablaban del año 2000 como algo extraterrestre, en el que viviríamos en naves espaciales, volarían los coches, vestiríamos con monos plateados y gorritos con antenas... pero sobre todo nos decían que nos alimentaríamos con una pastillita para todo el día, con lo cual, ni habríamos de cargar pesadas bolsas del carrefú (que ni supermercados tan grandes había, ni por tanto, nombres tan raros tampoco), ni pasaríamos horas en la cocina preparando ricos platos que se comen en un momento (casi como una pastillita) y ni te dicen ¡¡que rico está esto!!

Ciertamente, el futuro da que pensar, porque tarde o temprano llega, aunque sea muy diferente a como nos lo vaticinaron.

Besazos amigo.

Marisa

Marisa Pérez Muñoz dijo...

Recuerdo los tiempos aquellos en que nos hablaban del año 2000 como algo extraterrestre, en el que viviríamos en naves espaciales, volarían los coches, vestiríamos con monos plateados y gorritos con antenas... pero sobre todo nos decían que nos alimentaríamos con una pastillita para todo el día, con lo cual, ni habríamos de cargar pesadas bolsas del carrefú (que ni supermercados tan grandes había, ni por tanto, nombres tan raros tampoco), ni pasaríamos horas en la cocina preparando ricos platos que se comen en un momento (casi como una pastillita) y ni te dicen ¡¡que rico está esto!!

Ciertamente, el futuro da que pensar, porque tarde o temprano llega, aunque sea muy diferente a como nos lo vaticinaron.

Besazos amigo.

Marisa