domingo, 14 de noviembre de 2010

Otra de Talismán... de légamo, por cierto

Me complace anunciar que esta obra de mi autoría, quedó entre los veinte finalistas del I Certamen de Novela de Artgerust
No es por presumir, lo juro... jejeje... pero si que me hace mucha ilusión, pues es el primer certamen al que me presento, y esta novela fue escrita para ese primero de Artgerust, de lo que me siento muy, muy orgulloso.
Saludos cordiales, y a ver si se animan, que es una historia sorprendente. De alguna manera, se puede entresacar en manos de quien estamos.

martes, 9 de noviembre de 2010

Sencilla, moderna, actual y sugerente...

Pues también resulta curioso, de tantas y tantísimas páginas que uno visita por esos mundos de la red de redes (léase internet, jeje) termine casis siempre -o gran parte de las veces- desistiendo de navegar en un océano de imposibles rutas.
Puede ser que la dificultad de acceso solo se deba a la ignorancia de este rendido usuario, o, a los conflictos que presentan sus diseños. Quizá, porque los webmasters sean como las "gambas de puñao" que decimos por aquí, cuando en vez de atacar la preciosidad blanca de Huelva, nos solazamos con un "todo a cien" de cerveza y plato en cualquier cuchitril. Es más barato, y también son gambas... ¡que más dá, si el bolsillo no permite lo exquisito!
Pues no. Eso es como quitarle el chocolate al loro, cuando las cosas van mal en una casa. Por si no lo saben ustedes, o vosotros, ese chiste ya es más viejo que el hambre: Un matrimonio que siempre andaba haciendo cuentas, y las cuentas, cotrariamente a la insistencia, jamás les salían claras. E, irremisiblemente, terminaban por acordar: "tenemos que reducir del gasto el chocolate del loro" ¿Que culpa tendría el pobre loro, del gasto que supondría una mísera onza de chocolate?

Bueno, añadida esta anécdota de chocolates, y de gambas, queda decir que, cuando uno se encuentra con una interfaz como esta que ven en la imagen, queda prendado de su frescura, agilidad, viavilidad, y sencillez de navegación. Por eso, dedico esta entrada a la página VETEA.COM con quien hace unos días tuve el gusto de contactar.
Es un directorio web, que está hecho con agrado, y una especial simplicidad, que no denosta en absuluto su gran capacidad de absorción.
Visítenla, y verán... no les engaño.