lunes, 20 de diciembre de 2010

El jamón.... ¡que sea de pata negra!

Solo dos cosas pueden hacer que alguien no sepa de qué va esto que ven en la imagen: El desconocimiento, y el desconocimiento.
Es un jamón, señoras y señores, jóvenes y jóvenas, niñas y niños. Es un producto del cerdo ibérico, animal autóctono de España, que, mediante un tratamiento y curación adecuado, termina deleitando el paladar de propios y extraños.
¡Que me denuncien, pero me cago en la leche... me he apretao unos cuantos en mi vida!
Eso, no me lo quita ni la mejor lejía del mundo.
Por cierto ¿han probado ustedes el cuscús? Pues también habría que denunciar, no, casi encarcelar, a quien sepa prepararlo como es debido, porque está riquísimo.

De modo que, ahí queda el mensaje.
No creo que haya que darle más vueltas, aunque estoy seguro, segurísimo, que algún político habrá que se arrogue el derecho a defender lo indefendible....pero, claro, ahora que caigo, la mitad están muertecitos de hambre, o recíen empiezan a comer ahora, que es distinto.

3 comentarios:

mensajes claro dijo...

Hace mucho tiempo he tenido el gusto y placer de poder saborear esta delicia española.
Es lo mejor que he comido al igual que la tortilla española.

Castrodorrey dijo...

Gracias por tu opinión, y celebro que compartamos el gusto.
Saludos cordiales y feliz navidad.

Natalia Pastor dijo...

Les molestan los crucifijos, la Semana Santa, las campanas de las Iglesias, hasta que se mencione el jamón....
Esta es la herencia de ZP y política multicultural tolerante con talante tan trasnochada. Ya ni en el Reino Unido creen en la multiculturalidad.

Este tipo de situaciones supera toda lógica y nos coloca a muchos en la obligación de defender posiciones cotidianas y socialmente aceptadas en nuestro entorno sociojurídico. La multiculturalidad sólo es comprensible desde el respeto mútuo bien entendido ya que en muchas ocasiones las minorías sociales sólo exigen sus derechos sin darse cuenta que entran peligrosamente en el ámbito de libertad de la mayoría.