sábado, 2 de abril de 2011

¡Cuidado con los pantalones!

                
Esto, también tiene lo suyo.
Si observan la reseña, verán lo curioso del caso: El titular, no tiene desperdicio.

"Confirmada la multa al policía que perseguía un caso sin cinturón"
De lo que se puede desprender lo siguiente: un policía perseguía el caso del "sin cinturón" como si habláramos del caso "malaya" o cualquier otro...  un policía perseguía a alguien sin cinturón por lo que se puede interpretar en dos direcciones: o el policía, o el perseguido, no llevaba cinturón. Y de echo, a cualquiera se le pudo caer el pantalón durante la persecución susodicha. Si fuera el del policía, ahí estaría el quiz de la multa ¿como se le ocurre a usted, no llevar cinturón en sus pantalones, hombre?

Y lo curiosísimo sería imaginar, cualquiera de ambas situaciones. Si durante el fragor de un seguimiento desenfrenado, al delincuente se le caen los pantalones, no me digan, que no es para desearle "buena suerte". Si al contrario, es al policía a quien se le vienen abajo las calzas... ¿quien no se partiría de la risa?

Pero no; nada de eso es el intríngulis de la noticia. Se habla del cinturón de seguiridad preceptivo en el vehículo. Vehículo, que por descontado, pilotaba el multado policía.
Pero esto también es curiosísimo en la más elevada potencia. Se me ocurre pensar que, para que este caso -y valga la redundancia- salga a las noticias, hubieron de conjugarse varias circunstancias.
A saber: el policía seguía a un supuesto delincuente, cabalgando un vehículo. Se deduce, por tanto, que el delincuente debía ir en otro automóvil (porque si fuera corriendo a pata viva, ya sería el despelote total)
Ahora llegan las preguntas: ¿La Guardia Civil detuvo a ambos vehículos? Si es así, ¿por que se ecaprichan en multar al poli, en lugar de empecinarse por ayudar a la captura del, o, los, facinerosos?
¿La Guardia Civil, dio el stop a ambos vehículos... los delincuentes se dan a la fuga... y los agentes de la Benemérita se deciden por multar al que se detuvo?
Está escrito para todos los gustos. O sea, tanto para los que leen, los que no leen, los que saben leer, y los analfabetos integrales.
Para los Guardias Civiles celosos de su trabajo, y... para un dedicado policía, que no repara en asegurar su propia anatomía, para detener a unos peligrosos delincuentes. Y él solito.
El mundo al revés... y no me digan que no.


5 comentarios:

Marisa Pérez Muñoz dijo...

¡¡Buen articulo si señor!! El tuyo, no el del periódico.

Abrazos

Castrodorrey dijo...

Gracias, doña. Y ahora que caigo, tanto los GGCC como el Juez... ¿no serían familiares de los perseguidos? Porque es que sino, no se entiende tantísima abnegación por "mantener" la normativa de tráfico. ¡Caray con el tema!

Castrodorrey dijo...

Por cierto, Marisa, no me dices si te gustó la presentación. Te envié un mail con el tema de libro y el link de la película de la presen... lo habrás recibido, supongo. Porque sino, dímelo que te lo reenvío.

Marisa Pérez Muñoz dijo...

Si, lo recibí, lo vi y me dio una envidia cochina enorme. Pensé que te había comentado todo esto, se ve que no y aquí le pongo remedio.

De verdad, en serio, me gustó mucho el video de la presentación, ojala algún día pueda enviarte algo parecido con alguna de mis novelas.

Abrazos y enhorabuenisima.

Anónimo dijo...

Gracias por proporcionar a sus lectores con la información de la calidad real que vale la pena leer, hay tantos sitios que son inútiles, la suya no es una de esas!